Pesca del medregal en las Islas Canarias.

Nos referimos con el nombre de medregales a un grupo de especies pertenecientes a la familia de los carángidos, con características similares.

En las aguas Canarias existen 4 variedades de estos potentes depredadores; medregal común o loquillo (Seriola fasciata), medregal negro o negrita (Seriola rivoliana), medregal rosa (Seriola carpenteri), la cual es menos común, y por ultimo la variedad que puede alcanzar mayor tamaño, medregal limón (Seriola dumerili).

La pesca de estos peces con señuelos se realiza en las islas a la modalidad de jigging, sin embargo, según las características del spot estos peces suelen acercarse a la costa a alimentarse, pudiendo ser tentados a spinning o a rockfishing.

Son peces que ofrecen unas peleas tremendas, teniendo que bombearles hasta poder sacarlas de la piedra porque a la mínima oportunidad que les demos la sabrán aprovechar.

Normalmente para tentarlas empleamos jigs y vinilos montados con jigheads de darting, con recogidas rápidas, aunque eso no quita para que estos fantásticos depredadores no duden en atacar todo tipo de señuelos incluso siendo mas grandes que ellos, llegando a pescar en alguna ocasión dumerilis del tamaño de mi palma con minnows de 17cm.

Si bien siempre apostamos por la practica del captura y suelta, con esta especie lo hacemos con mas necesidad, ya que estos peces pueden contener Gambierdiscus, la microalga que produce la Ciguatera.

Y es que desde que se tuvo constancia en 2004 de la primera intoxicación alimentaria de este tipo en nuestro archipiélago, el Gobierno de Canarias estableció un protocolo mediante el cual queda prohibido el consumo sin la preceptiva prueba diagnostica de entre otras especies, la que nos atañe, según el tamaño de las mismas. La familia Seriola seria a partir de los 14 kilos.

Medregal Jigging en Canarias

Por ello consideramos que con estas especies siempre deberíamos realizar el captura y suelta, ya que, los pequeños debemos dejar que críen y se reproduzcan, y los grandes ejemplares muy probablemente se encuentren afectados de dicha toxina y llevarlos a casa para que luego no puedan ser consumidos, es mejor que sigan nadando en el azul y sigan haciendo las delicias de los pescadores con sus duras batallas.

Sierras a Spinning a pie del veril.

En febrero y marzo hemos dedicado algunas jornadas a spinning, buscando zonas profundas, puntas, espigones de muelles, lugares por donde pudieran pasar algunos pelagicos.

Entre los objetivos de esas jornadas estaban los sierras, unos auténticos torpedos, peces que atacan a toda velocidad y que posteriormente lo dejan todo en la pelea, siendo de lo mas divertidos al otro lado de la linea.

Los señuelos utilizados han sido de los mas variados posibles para poder ajustarnos a la mayor cantidad de situaciones que nos pudieramos encontrar, entre otros, minnows, jigs, paseantes hundidos.

En una de esas jornadas Richard clavo una buena Bicuda a darting con el equipo de light spinning, dándole una preciosa pelea, al pescar desde cierta altura no pudimos levantarla, ya que encima justo delante quedaba una piedra que dificultaba aun mas, al final la Bicuda se desclavo sin que Richard pudiera tocarla.

Sin embargo unos días después, sin darse por vencido (así es el spinning chiharrero, hay que insistir mucho) Richard volvió a otro spot, fue probando toda la caja de señuelos que llevaba ese día, hasta que se decidió por un paseante, efectuó un lance lejano y fue dándole toquitos a la puntera de la caña, al acercarse el señuelo al veril desarrollando su peculiar zigzag, Richard se fija como dos torpedos le van siguiendo y le siguen, hasta que uno se decide por atacarlo, y ahí empieza un buen combate con su equipo light de spinning que como resultado tuvo la preciosa instantánea que vemos a continuación.

Por mi parte una semana después de que Richard sacara su sierra, decido ir a un spot en el que he sacado varios de estos peces, pero por algún motivo mientras iba conduciendo me dirigí a otro distinto, ya puestos y cerca de ese otro lugar decido ir alli. Habria empezado a eso de las 16.00 a lanzar todo tipo de artificiales al azul, jigs, vinilos, minnows, stickbaits, sin notar absolutamente nada, ni una picada. Pasaban las horas y no había respuesta de los depredadores y eso que frente a mi había una gran bola de carnada. Ya iba cayendo la luz y mi mente cambiaba el objetivo a buscar una vicuda, cambio de nuevo de señuelo, lanzo y empiezo a animarlo, llegando el señuelo al veril, veo una sombra salir desde detrás como un misil atacando a mi artificial con mucha violencia, nada mas clavarlo ya conozco la entidad de mi rival, así que lo disfruto y poco a poco le voy ganando la batalla.